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martes, 29 de octubre de 2013

La masificación de las carreras de calle en Montevideo y sus problemas

Corredores recreativos. Más de 150 mil uruguayos eligen el running. Fenómeno de las carreras de calle y su incidencia en la sociedad

"Entre 2006 y 2013, el número de corredores “recreativos” del país llegó a 152 mil, habiendo registros de un total de 300 mil inscritos a diversos eventos realizados en ese período. ¿Por qué corren los uruguayos? Mejoras en la autoestima; moda y solidaridad esbozan la respuesta.

De un tiempo a esta parte, los uruguayos se han calzado las zapatillas y han salido a trotar sus ciudades, víctimas y beneficiarios de la moda del running, que llegó para quedarse.

Según estadísticas de Kronos, empresa que se dedica al cronometraje de eventos deportivos, a octubre de 2013 hubo 42 mil inscripciones a diferentes carreras de todo el país. En ese total se destaca la presencia de las mujeres, que se triplicó en el mencionado período y hoy está prácticamente a la par de la de los hombres. Queda claro que los uruguayos han adoptado el correr como deporte por su accesibilidad y sus beneficios (ver recuadro), y los datos indican que en los últimos siete años la cantidad de personas interesadas asciende a 152 mil.

En diálogo con LA REPÚBLICA, el director de la Secretaría de Deportes de la IM, Dr. Daniel Zarrillo, aseguró que el fenómeno de las carreras de calle en Montevideo es “maravilloso por la gente que mueve”, pero al mismo tiempo “termina siendo un problema logístico para la ciudad”.

Tal como advierten los vecinos, que fin de semana a fin de semana deben modificar sus recorridos o toparse con una marea de corredores que hacen de Montevideo una pista, Zarrillo confirma que ha crecido enormemente el movimiento en este tipo de eventos y que hay una doble campana al respecto.

“Las asociaciones de corredores y los participantes agradecen; los montevideanos que ven cortadas sus calles, se quejan”. Ante ello, estimó que la ciudad tiene que encontrar un equilibrio para usar los espacios públicos “sin ir en contra de nadie y sin que colapsen las estructuras de la ciudad”.


Reducción de frecuencia

Según explicó, la IM organiza los eventos de un año para el otro en coordinación con la Confederación Atlética del Uruguay (CAU) y la Agrupación de Atletas del Uruguay (AAU). Salta a la vista que a partir de agosto -buen clima mediante- hay carreras constantemente, todas con diferentes logísticas, e incluso llega a haber más de una por fin de semana.

Eso habla de nuevas costumbres en el montevideano y de reducción del sedentarismo, pero también de impactos ambientales en la capital y en el funcionamiento de comercios y tránsito, cuenta Zarrillo.

Si bien hasta hoy la forma de organizar ha funcionado, y hay público para todo, la Secretaría de Deportes de la IM considera que algunas estructuras pueden colapsar si hay más de un evento por fin de semana – sobre todo las referidas a seguridad ciudadana – , por lo que intentarán en 2014 reducir las carreras a una por semana, “a pesar de las resistencias que pueden generarse por parte de los involucrados”.

Zarrillo opina que “no es necesario que pase algo para poder mejorar el funcionamiento”, y de esa forma apuntó a absorber la misma cantidad de gente en un marco de seguridad y prevención, como “punto vital” para que esta nueva costumbre siga adelante.

Trotancap

Movimiento es salud

Solo en Montevideo, en los últimos 7 años, 106 mil personas han participado de distintas carreras. En ese grueso, destaca la gente de entre 20 y 40 años; pero no quedan por fuera unos 600 mayores de 60 que también se vuelcan al deporte y se han duplicado en cantidad.

De esta forma, los números hablan de un claro aumento en la participación, pero también de rebajas. ¿En qué? En los problemas vinculados a la falta de actividad física. Según explicó el jerarca, en el 2000, Montevideo tenía un nivel de sedentarismo de 61% en su población, y esa cifra en los últimos 13 años se ha reducido en un 11%.

“Ha crecido enormemente el movimiento y eso va enlazado con la reducción del sedentarismo”, advirtió Zarrillo, quien ponderó los grupos de corredores como “gran aporte a las buenas prácticas”.

¿Más beneficios que riesgos?

Sobre las exigencias físicas implícitas de la actividad, puntualizó que en estos casos se trata de un evento participativo y no competitivo; no obstante, admitió que podría ser “planteable” que se pida carné de salud, dado que aún no hay una certificación nacional de aptitud deportiva. Dijo que sería bueno, pero al mismo tiempo determinó que no se trataría de una limitante sino de “una forma de seguir ordenando este tipo de carreras”.

Sobre esto último, hizo énfasis en no trasmitir “miedo a correr”, sino la idea de que cada uno “corra dentro de sus posibilidades”. “La incidencia de fallecimientos por muerte súbita es muy baja, mucha más gente muere sentada frente a sus televisores en su casa”, ironizó, a tiempo que explicó, como médico deportólogo, que el índice de riesgo aumenta cuando uno practica actividad física. “Si bien hay que seguir educando y seguir fortaleciendo la necesidad del entrenamiento previo, los beneficios superan ampliamente a los riesgos”, sentenció.

Contrariamente, Ariel Vázquez, entrenador y fundador del grupo Correcaminos, llamó a “no bastardear” el deporte y a que no se repita lo ocurrido cuando el paddle se volvió moda en el país, y la gente “jugaba los fines de semana sin ninguna preparación, dejando cientos de lesiones de rodilla”. En ese sentido, destacó la necesidad de que los participantes consideren los temas físicos como el cuidado de columna y rodillas para “no quedar afuera” (ver recuadro).

Uruguayos corren por autoestima y salud

Jesús María Chalela, presidente de la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte, coincide en que las carreras han adquirido gran popularidad y entiende que correr “ha dejado de ser un deporte sólo de atletas de alta competencia para volverse una actividad de corte psico-social”.

Con ello se refirió a que reúne gente en diversos grupos, genera ámbitos de socialización y también vínculos de pertenencia. De esa forma, influye en la salud y la autoestima; y a eso se suma “que se ha vuelto un recurso válido para mejorar el atractivo físico”.

“En muchas personas el sentirse activo ayuda a cambiar los hábitos de vida, mejorar la seguridad y sentir placer por la actividad elegida”, expresó en diálogo con LA REPÚBLICA, en tanto aseguró que para otros correr se vuelve una herramienta para prevenir la ansiedad, el estrés y la depresión.

Consultado sobre sí genera adicción, dijo que no en tanto no se vuelva la única actividad; pero resaltó que el ser capaz de hacer cosas por uno mismo gusta y esa sensación es buscada “por contribuir a fortalecer el autocontrol, la voluntad, la disciplina, la participación y la sociabilidad”.


Sobre esto último, apuntó que el nivel de beneficios de adoptar el correr como ‘estilo de vida’, “depende de la intención de quien corre”. Así, dividió en dos los tipos de personas que se vuelcan a la actividad: quienes buscan recreación y quienes buscan alto rendimiento. “Si el objetivo es un estilo de vida saludable, el correr generará beneficios en los todos los aspectos, no obstante, si sólo se buscan resultados se pueden causar perjuicios tanto en lo físico como en lo social y lo psicológico”, concluyó.

Mismo deporte, distintos fines

En caso de empresas que organizan carreras, la gran movilización de gente y el dinero que se advierte detrás plantean la pregunta de a dónde va lo recaudado. Lo cierto es que hay marcas que con estas actividades recaudan fondos para una causa, y otras que lo hacen íntegramente por cuestión de publicidad, pero luego colaboran por otras vías.

“Marketing y retorno a la sociedad”

En el caso de Nike, una de las marcas que ejerce más presencia con su 10 K, los fondos de la inscripción se vuelcan íntegramente a la corrida, aseguró el gerente de Nike Uruguay, Mario Guimaraes. Según agregó, con este tipo de actividades se busca “apoyar a distintas organizaciones para fomentar el acceso al deporte a personas que de otra manera no podrían acceder”.

Paralelamente, la grifa apoya a la IM en la Corrida de San Felipe y Santiago, colabora con atletas que no tienen los recursos para entrenar; y apadrina durante todo el año a un hogar de niños y adolescentes en situación de calle, donde la idea “no es hacerlo como publicidad, sino como retorno a la sociedad”.

“Un hogar lejos del hogar”

Mc Donalds, por su parte, que en 2012 establece la Asociación Ronald Mc Donalds en Uruguay, con su 5k recoge fondos para la asociación. Pronta a inaugurarse, la Casa Ronald Mc Donalds, que se está construyendo dentro del predio del Pereira Rossell, colabora con el hospital recibiendo a niños y familiares que estén en tratamiento ambulatorio. La construcción ofrece cuartos de estar, dormitorios, talleres, además de comidas bajo los mismos estándares que se usan para los internados. La meta siguiente de la asociación es la construcción de una casa similar en Tacuarembó, que se calcula atenderá 6 mil personas al año, colaborando con el Norte del país. Hasta 2012, los fondos recaudados en la 5k se volcaban a la Fundación Peluffo Giguens.

“Responsabilidad social”

Gonzalo Sainz, encargado de Comunicación de la aseguradora Sabre, explicó que la carrera organizada por la empresa bajo el lema “Pasaporte a la libertad”, llevada a cabo el pasado fin de semana, recauda fondos para la ONG El Faro, que atiende a víctimas de la trata de personas. Según relató, se donaron remeras, trabajo de empleados y se recolectaron fondos para colaborar.

A la hora de explicar por qué una carrera, dijo que “se aprovechó la popularidad que tienen en este momento para dar visibilidad y captar la atención de la gente hacia el tema”, aspecto en el que coincidió Cristina Prego, trabajadora de El Faro, al asegurar que el evento permite “ocupar espacios centrales de la información de otra manera no sería posible”, y acercar tanto a víctimas para recibir ayuda como a colaboradores.


“Que correr no sea el nuevo paddle”

Ariel Vázquez, entrenador, profesor de educación física y fundador de Correcaminos, transmitió a LA REPÚBLICA su pasión por las carreras, basada en años de experiencia y de miles de kilómetros. Consultado sobre si las carreras llegaron para quedarse, dijo que sí, “pero que no hay que bastardearlas”.

“Que no se transforme en el paddle, donde la gente jugaba los fines de semana sin ninguna preparación y hubo cientos de lesiones de rodilla que terminaron definitivamente con el deporte en Uruguay”, explicó. Basado en su larga experiencia, dijo que el running es de fácil acceso, “solo hay que ponerse un short y salir a correr”, pero por eso mismo es factible que la gente termine con lesiones y abandonándolo por completo.

Así, recalca que esa misma accesibilidad es la que pone el riesgo y agrega que el auge de las carreras de calle hace que ahora todas las empresas quieran promocionarse a través de ellas, “cuando no hay suficientes corredores preparados para hacerlo”. De todos modos, enfatiza en que está a favor de correr, pero “con la preparación adecuada”.

Maratón en Montevideo

La Intendencia, el Ministerio de Turismo y la Confederación Atlética del Uruguay trabajan para la primera quincena de mayo llevar a cabo la primera maratón de Montevideo. Zarrillo recalcó que todas las capitales del Mercosur tienen una y que en nuestra ciudad “no es fácil delinear un circuito de 42 kilómetros”. De todos modos, dijo que en el marco del gran aumento de las carreras de calle se hace plausible, y que la idea es utilizar el mismo circuito de la media maratón ya hecha, dado que ha gustado y ha tenido buen retorno por el recorrido designado."

fuente: La República, Publicado el 27/10/2013 - 6:45

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